
"Yo no tengo otro oficio, después del callado de amarte, que este oficio de lágrimas, duro que tú me dejaste."
Gabriela Mistral
Cuanto Gabriela Mistral toca, lo convierte en poesía.
Honda, verdadera y universal poesía es lo que esta mujer ha escrito, sin considerarlo como un fin en su vida, como una profesión, sino mero accidente en la carrera de la enseñanza a la que se dedicó. Su lírica es una serie de gritos de una alma noble, buena, que los exhala como su aroma una flor, para que después de extasiar a los hombres, o sin que ellos lo noten, suban al cielo.